UTMB 2010. Crónica de un sueño frustrado
Publicado por Bárbara Sagi el 3 de Septiembre de 2010 en Carrera
Sinceramente no quería escribir nada acerca de lo que fue el UTMB 2010 pero, como estoy escuchando muchas versiones, comentarios y tonterías, me he decidido a aclarar un poco lo que ocurrió ya que yo era uno de los 2.300 participantes ilusionados por ser finishers.
El soleado jueves por la tarde llegábamos a Chamonix y nos dirigimos a recoger el dorsal y hacer la revisión del material obligatorio, trámites que se realizaron a la perfección.
El viernes amanecía con una fuerte lluvia pero eso no me preocupaba ya que me había hecho la idea de que ese día haría mal tiempo y los siguientes días iría mejorando. Por la mañana preparamos y revisamos minuciosamente todo el material y ropa que llevaríamos. Incluso recibimos un SMS de la organización diciéndonos que revisáramos la ropa de abrigo porque se preveía lluvia, viento fuerte y frío. Por la tarde, antes de ir a la salida se tenía que entregar la bolsa de recambio para Courmayeur.
Una vez entregada, me dirijo a la salida con mis compañeros, uno de ellos mi marido Alex; continuaba lloviendo pero estaba tan ilusionada que no me importaba lo más mínimo. Sonó la famosa canción de “Conquest of Paradise” de Vangelis y he de confesar que este año me cayeron las lágrimas de emoción. Estábamos situados hacía el final y cuando dieron la salida empezamos a andar tranquilamente. Íbamos avanzando lentamente y respirando el buen ambiente del público que, a pesar de la lluvia, estaban allí para apoyarnos en nuestro inmediato reto. Poco a poco íbamos aumentando el ritmo hasta salir del pueblo de Chamonix.
Alex y yo habíamos planificado cómo íbamos a correr esta carrera: en las subidas andaríamos, en los llanos y en las bajadas trotaríamos, teniendo en cuenta que las bajadas son mi punto débil. Nos lo queríamos tomar con mucha calma e ir poco a poco para poder llegar a la meta y convertirnos en finishers.
¿Qué son las mitocondrias?
Publicado por Pau Oller el 2 de Septiembre de 2010 en Entrenamiento, Nutrición, Salud
El cuerpo está formado por decenas de billones de células. Éstas se agrupan para formar órganos, entre ellos el músculo. Dentro de cada célula de nuestro cuerpo, hay varios elementos con funciones muy variadas. Uno de éstos elementos es conocido como mitocondria. Cada mitocondria tiene su propio ADN por lo que es un ser “no humano”, que ejerce con el organismo humano una de las “colaboraciones” más potentes de la naturaleza.
Cada célula contiene varias mitocondrias (cantidad muy variable), se mueven libremente por su interior y tienen funciones muy importantes para la propia célula, y por lo tanto, también para el cuerpo humano.
La principal función de las mitocondrias es la de producir la energía necesaria para que la célula pueda hacer su función. Por ejemplo, cuando un músculo, compuesto de células, quiere realizar una acción (correr, pedalear…), la energía necesaria para hacerlo es producida por las mitocondrias. Éste proceso de producción de energía requiere “materia prima” (glucosa, ácidos grasos o aminoácidos) y oxígeno.
Una disminución del número de mitocondrias en el organismo se relaciona con:
- Falta de energía diaria.
- Disminución del rendimiento deportivo.
- Falta de energía cerebral: problemas con la memoria, atención…
- Alteraciones de otros órganos del cuerpo: incapacidad para desintoxicar bien en el hígado, mal funcionamiento del riñón, del páncreas…
- Enfermedades degenerativas como el Alzheimer u otras como la Diabetes o la Fatiga Crónica.
Mi primera carrera de 5km
Publicado por Carme el 1 de Septiembre de 2010 en Carrera

Siempre he hecho deporte, con entrenadores y sin ellos, pero correr nunca me gustó. Quizás por la edad, pero ahora es el reto que más me satisface, hacer una carrera sin andar. A mis 51 años lo he conseguido, con la ayuda de Andreu. Gracias Andreu.
Llega el día. Os confieso que me cuesta muchísimo madrugar, pero era domingo, me desperté fácil e ilusionada, desayuné, me vestí para la ocasión y con mi pareja siempre a mi lado apoyándome, nos fuimos a la cita, ella se quedó para verme llegar, yo me preparaba para ello, no estaba nerviosa, sí ilusionada pero con cierta precaución. Empieza la carrera y no sé cómo, yo era de las primeras, empecé a mi ritmo, no me dejé llevar por mis compañeros de rojo (era la camiseta del evento), pero creo que me pasaron todos, sin desanimarme seguí, vi el primer kilómetro, estaba contenta, yo dentro de una carrera sumergida en multitud y feliz, llegué al tercer kilómetro y noté que llevaba mal el tema de la respiración, estaba corriendo rápido así que aflojé un poco y me dije: Carme, a disfrutar de la carrera, busca tu ritmo y acaba bien. Ya estaba por el kilómetro 4,5 y sin pensar en nada seguí mi ritmo hasta pasar por meta.
Yo era la protagonista y yo era mi público a quien satisfacer, así lo sentí. Crucé la meta…¡¡¡he llegado!!! Qué felicidad personal tan intensa. Me encontré a una pareja amigos míos, que ella también era su primera carrera y nuestras caras lo decían todo.
Nervios pre-competición
Publicado por Pau Oller el 31 de Agosto de 2010 en Life, Nutrición, Salud
La competición es un gran día. Después de semanas, meses o años entrenando, llega el día de demostrarnos a nosotros mismos que todo el esfuerzo ha servido para algo, de poder superar nuestros límites. Tarde o temprano, todos aquellos que deciden asistir a una competición se deben enfrentar a sus emociones.
Ante una situación estresante, o que nuestro cerebro percibe como estresante, se activan una serie de mecanismos necesarios para hacer frente a dicha situación: aumenta la frecuencia cardíaca, aumenta la sudoración, se agudizan los sentidos, aumenta el aporte de sangre a nuestros músculos (reduciendo el aporte a otros sitios menos importantes para la lucha, como es el sistema digestivo), etc. Esto se conoce como “Reacción de lucha o huida”, y que a muchos nos da ese “punto de adrenalina” que nos hace rendir al 100% durante una competición.
Los problemas surgen cuando el cerebro interpreta que la situación nos va a superar, o cuando existe excesiva presión, a veces inconsciente, impuesta por uno mismo, por la familia, las marcas publicitarias, el entrenador… pudiendo llegar a convertir la competición en una odisea: incapacidad para dormir, vómitos antes, durante y después de la carrera, bloqueo mental y físico, pánico al agua, etc. Sin duda, si la ansiedad se apodera de nosotros puede bajar nuestro rendimiento y bloquearnos.
Existen varios aspectos a tener en cuenta, que nos pueden ser de utilidad, para mejorar nuestra capacidad adaptógena ante una competición:
La fuerza: factores a tener en cuenta
Publicado por Andreu López el 30 de Agosto de 2010 en Entrenamiento

La Fuerza es una de nuestras capacidades físicas. No podemos decir que haya una capacidad más importante que las otras. Nuestro cuerpo debe crecer de una forma harmoniosa y equilibrada. Tanto la Fuerza, como la Velocidad, como la Resistencia, como incluso la Flexibilidad (que la podríamos definir como la capacidad facilitadora de las demás), tienen su importancia. Para una persona sedentaria, su trabajo debería ser de una forma harmónica entre las 4 capacidades. Pero para un deportista, la idea sería desarrollar más la capacidad que le interese, pero sin olvidar las demás, puesto que siempre actúan todas entre sí.
En este caso nos centraremos en la fuerza. Un boxeador necesita tener mucha fuerza para dar sus golpes. Un tenista la necesita para dar raquetazos, un judoka para intentar derribar a su adversario, un pertiguista para poder doblar la pértiga en condiciones y así saltar más y mejor, un runner que tiene que estar horas y horas corriendo, un halterófilo para poder levantar en un tiempo un peso elevado etc, etc… Necesitamos la fuerza en todo lo que hacemos.
Ahora bien, si somos un poco observadores veremos que no todo el mundo puede ni debe entrenar la fuerza de la misma manera. No me imagino a la pertiguista Yelena Isinbayeva, entrenando esta capacidad igual que Usain Bolt.
A grandes rasgos, hay que decir que hay 3 tipos de fuerza:
- Fuerza máxima: es el mayor peso que yo puedo cargar sólo una vez. Disciplinas como la halterofilia son un ejemplo de fuerza máxima.
- Fuerza explosiva: es la capacidad de hacer fuerza en un tiempo lo más corto posible. Remate de voley, lanzamiento de jabalina…
- Fuerza resistencia: es la capacidad de mantener un esfuerzo durante un tiempo determinado. Carrera de 10 km, remo olímpico (2 kms), natación…
Swiggies, un botellín en la muñeca
Publicado por Albert el 29 de Agosto de 2010 en Material, gadgets
La creatividad no tiene límites. Cuando uno piensa que ya está todo inventado, de repente aparece otro gadget super-obvio y uno dice…¡pues claro! ¿como yo no lo pensé antes? Pues eso ocurre con el Swiggies, un botellín de agua para llevar en la muñeca mientras uno corre o anda y no tener que estar cargando con trastos innecesarios.
El pasado viernes David S (muy conectado al mundo del deporte) me enviaba un mensaje que decía: “busca en Internet un artículo titulado A water bottle for the 21st Century“, y como a uno le apasiona todo esto, automáticamente me conecté y dí con el Swiggies.
Como decía, se trata de una botella provista de una cinta elástica para ponerla en la muñeca como si se tratara de un reloj, eliminando así la necesidad de llevar una botella de agua en la mano o en una cinta estilo “riñonera”. Los Swiggies pueden ser usados por debajo o por encima de la ropa. También pueden ser usados como reguladores de calor si lo que haces es llenarlos de agua helada así ayudarían a prevenir el sobrecalentamiento.
Salidas en bici: Ascensión al Coll de la Creueta
Publicado por Albert el 28 de Agosto de 2010 en Ciclismo

Podríamos definir el verano como aquel periodo vacacional en que uno tiene alta disponibilidad para hacer lo que le venga en gana, sin ningún tipo de límite más que el que uno mismo se quiera imponer y además con grandes posibilidades de improvisación, ¡eso son auténticas vacaciones!. Pero como es habitual, todo llega a su fin, así que para despedir el verano “oficial”, hemos salido en bici con el único y claro objetivo de cerrar un asunto pendiente abierto desde hacía más de un año, el Coll de la Creueta.
Hoy hace casi un año que empezamos nuestra andadura del Ironman y fue en ese momento cuando empezamos con el “team building” y decidimos salir en bici para coronar el Coll de la Creueta, pero con el infortunio que cuando llegamos a Castellar de N’hug, una tormenta veraniega se cebó encima nuestro y tuvimos que abortar la salida a casi 40km del punto final. También hay que decir que ya nos fue bien porque la subida a Castellar había provocado que más de uno de nosotros sacara el hígado por la boca, así que en ese caso pudimos aplicar el dicho de “no hay mal que por bien no venga”.
Este año y después de los múltiples entrenos que hemos vivido, era un buen momento para rematar la faena, como los toreros, así que a las 7:15AM me he encontrado con David C para afrontar este trabajo pendiente. El recorrido ha sido exactamente el mismo que intentamos el año pasado, es decir, Puigcerdà, Collada de Toses, Ribes de Freser, Capdevànol, Gombrèn, Pobla de Lillet, Castellar de N’hug, La Molina y de vuelta de nuevo a Puigcerdà, 143km con 2.300+, y así ha sido.